
Se
encuentra situado en un bucólico lugar junto a la entrada del
puerto, lugar en el que según la tradición cuenta que
apareció la Virgen de la Barquera, patrona del municipio hace
ya muchos siglos.
El
templo fue construido en la Edad Media, siendo las primeras
referencias escritas conservadas del siglo XV. En su interior se
venera la imagen de la Virgen de la Barquera, la cual según la
leyenda llegó a este lugar en un lejano "martes de Pascua
florido", a bordo de una pequeña embarcación, sin
tripulación, ni velas, ni remeros, la cual durante siglos hizo
el milagro de señalar la dirección del viento futuro a los
marineros. En recuerdo de estos sucesos se celebra la popular
fiesta de La Folía.